Noventa y tres por ciento de selva. Una docena de culturas alrededor de una mesa. Una bienvenida tan cálida que olvidarás que alguna vez llamaste a la puerta. Pasa, te guardamos un sitio.
Mantenido por gente que vive aquí · actualizado 19:16





En la Keizerstraat, una de las mezquitas más grandes del Caribe lleva casi un siglo hombro con hombro con una de las sinagogas más antiguas de América. Valla con valla, vecinos hasta la médula.
Indígenas, cimarrones, criollos, indostanos, javaneses, chinos y neerlandeses: siete mundos que comparten las mismas calles, las mismas fiestas y la misma mesa. Aquí, un “extraño” es solo un amigo que todavía no ha comido.

Criolla, indostana, javanesa, china y cimarrona. Pruebas todo el país antes de terminar el plato.

Una suite a orillas del río Surinam o una hamaca a la que solo se llega en bote. Aquí, las dos cuentan como hogar.
Los tipos de cambio se mueven, los vuelos aterrizan, las fiestas vuelven. Guárdanos en favoritos o vuelve cuando extrañes el calor. Te guardamos un sitio.